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jueves, 5 de mayo de 2016

Pastel Bakewell

Esta es otra receta de Rachel Allen, es una receta muy , muy sencilla, pero deliciosa.
La combinación de almendra y frambuesa da como resultado un sabor inigualable y un bizocho jugoso y suculento.
Yo lo he preparado en un molde de plum cake, pero tradicionalmente es un pastel redondo.
Los ingredientes que necesitamos son bastante normales, de los que hay en casi todas las casas y su elaboración es de lo más sencillo que te puedas imaginar.

Ingredientes:
- 150 gr. de harina
- 150 gr. de azúcar
- 150 gr. de almendra molida
- 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gr. de frambuesas (valen congeladas)
- 50 ml. de leche
- 2 huevos
- 1 cucharilla de levadura en polvo
- 25 gr. de almendra laminada ( yo no la tenía y no la puse)
- azúcar glas para espolvorear (yo tampoco la puse)



Elaboración:
Lo primero es poner a calentar el horno a 180ºC.
Mientras calienta batir la mantequilla y el azúcar hasta que blanquee y esté espumosa la mezcla. Añadir los huevos uno a uno y a continuación la leche.
Ahora añadir la almendra molida, la harina y la levadura , cuando esté todo bien integrado añadir las frambuesas con cuidado para que no se rompan demasiado.



Verter en un molde  engrasado redondo de unos 20 cm. de diámetro ( yo lo hice en uno de plum cake de 25 cm. de largo).
Este es el momento de esparcir las almendras laminadas por la superficie del pastel.
Hornear unos 40 minutos o hasta que al pincharlo en el centro el palillo salga limpio.


Solo, con helado, con natillas, con salsa de frambuesa,.... ¡de cualquier manera es maravilloso! 
Es el pastel perfecto: fácil y delicioso ¿qué más se le puede pedir?





Espero que lo probéis y me deis vuestra opinión.

¡Hasta pronto!

jueves, 2 de abril de 2015

Pastel de chocolate de Rachel Allen

Una de mis cocineras favoritas es Rachel Allen, sus pasteles y postres son fáciles de elaborar, sencillos, pero deliciosos.
Este es un pastel de chocolate que hacía mucho tiempo tenía ganas de probar. Me llamaba mucho la atención que uno de sus ingredientes fuera remolacha y como siempre estoy buscando formas de que mi hijo coma más vegetales me pareció una solución perfecta.


Es jugoso, aterciopelado y muy sabroso, perfecto para un postre espectacular o una merienda festiva.
 Vamos con la receta que es realmente sencilla.
Ingredientes:

- 275 gr. de remolacha (vale de la que se compra empaquetada, aunque yo la usé fresca)
- 250 gr. de chocolate negro de buena calidad (yo usé Valor a la taza y el resultado es buenísimo)
- 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente ( y un poco más para engrasar el molde)
- 300 gr. de azúcar
- 3 huevos
- 75 gr. de harina normal
- 50 gr. de cacao en polvo ( ojo no vale cacao para el desayuno, tiene que ser cacao en polvo puro, yo uso Valor)
- 1/2 cucharilla de levadura en polvo
- un pellizco de sal

Elaboración:

Si la remolacha es fresca tenemos que cocerla. La lavamos con cuidado, le quitamos las hojas PERO NO LA PELAMOS para que no se desangre durante la cocción.
La cocemos de 30 minutos a 1 hora, dependiendo del tamaño (hasta que al pincharla esté blanda).
Cuando esté blanda, le quitamos la piel con las manos, OJO con unos guantes puestos si no queréis tener las manos de color rosa durante una semana, y la pasáis por la batidora hasta hacer un puré.
Precalentar el horno a unos 170C.
Engrasar un molde y cubrir la base con papel de hornear ( si el molde es desmontable, mejor, así se desmoldará más fácil).
Derretir el chocolate al baño María con cuidado de que no se queme.
Batir la mantequillla y el azúcar con las barillas eléctricas hasta que esté esponjosa la mezcla, aparte batir un poco los huevos y añadirlos poco a poco a la mezcla de la mantequilla.
Añadir la remolacha en puré y el chocolate derretido y batir hasta que esté todo bien mezclado.
Ahora hay que tamizar todos los ingredientes secos sobre esta mezcla y revolverlos con una cuchara con cuidado.
Verter en el molde y extender bien.
Hornear durante 30/35 minutos o hasta que el centro esté casi firme (como un flan).
Dejar sobre una rejilla para que enfríe y no desmoldar hasta que esté completamente frío.


¡Cuándo lo probéis os va a sorprender, es increíble la textura y el sabor que tiene!





Como dice Rachel Allen, cualquier ocasión puede ser especial con el dulce adecuado y este puede convertir una merienda o un postre en algo espectacular.

¡¡Espero que os guste!!